Del Viluas Perdidas
Atribuido a Hawash kluntjes
Encontrabase la tertulia de bajo de la parra, discutiendo acerca de las infinitas e increibles maneras en las que se habia manifestado el fenomeno del té en las diferentes culturas cuando sucedio algo.
Un chaman celta estaba vitoreando a viva voz acerca de las ventajas del samovar, cuando de repente como si una gigantesca mano la hubiera sacudido, la Parra Eclectica tembló y vibró ante los presentes. El temblor duró menos que un instante, sin embargo, todos lo sintieron.
"El viento"- atinó a decir un kurdo nerviosamente. Pero todos sabiamos que eso no había sido.
Temiendo la ira de la Parra, muchos se encogieron y apretaron la mandibula temerosamente, pero en vez de reproches, la espesa paz que precede a la Voz Silenciosa fue lo que los presentes sintieron.
En ese entonces, oyeron sin escuchar.
¿Acaso las infusiones no calientan más que el cuerpo?
o no es cierto que el alma se ve despertada con tan delicados sabores
si hay crimenes serios en la humanidad, uno es el derroche
pues toda gloria es pequeña ante la frescura de una noche
difícil es tal vez entender, que los mas pequeños momentos de felicidad
vienen en una taza de menta y algo de tranquilidad
tan ocupados planeando futuros y de lado dejamos el presente hecho de agua
la enredadera de intranquilidades se convierte así en tundra mental
no discutais entonces, tanto acerca de meticulosidades y detallismos
concentraros igual de fuerte, en el goze y disfrute benigno
Luego de un largo lapso de silencio, en el que todos los presentes meditaron lo aprendido, el té fue vuelto a preparar.
Las opiniones fueron divididas. Algunos decían que era el mejor té que habían probado nunca. Otros afirmaban que era energía convertida en hebras.
Todos lo disfrutaron
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lunes, 6 de septiembre de 2010
lunes, 5 de julio de 2010
De los sentimientos y su dominio
Del Antiguas Viluas
Atribuido a Hermes Trismegistus
Mientras la habitual tertulia arrastraba la tarde debajo de la Parra Ecléctica, la cotidiana atmosféra de meditacion e instrospeccion que se acostumbra vivir a la sombra de las sagradas hojas, se vió subitamente interrumpida por el argumento que estaban sosteniendo un monje fransiscano con un devoto sij. La inhabilidad del fransiscano de expresar claramente sus argumentos en sanscrito, sumada a la irritación que causaba en el sij que su interlocutor insistiera en personificar la energia creadora en un tal Deva, habia hecho que ambos se irguieran y estuvieran dando salvajes alaridos en sus respectivos idiomas, plenamente conscientes de no estar ni escuchandose ni entendiendose, pero con la esperanza de que sus fuertes alaridos, serían argumentos suficiente para convencer al otro de la veracidad de sus argumentos.
Cuando todo el patio del Templo llevaba ya casi media vela contemplando la situación, todos fueron se vieron repentinamente sumidos en la mas pura luz. Y lo supierón.
La Parra estaba por hablar.
Con esa voz que solo se siente en el alma, pero no se escucha, la Parra dijoles a los presentes:
¿No es cierto acaso que nuestros ojos colorean lo que vemos?
desde el último ocaso y hasta la primera luz
innumerables son acaso
las religiones y filosofías,
(que dicho sea de paso
solo difieren en nomenclaturas)
que de la subjetividad han elaborado diatribas
innecesario es, oh encolerizados llegar a estas alturas
la mayoría olvida,
el gran control que sobre esta subjetividad ejercemos
son pocas en la vida
las cosas sobre las cuales poca influencia poseemos
recordad siempre,
que aunque las circunstancias de dominio escapen
alma, cuerpo y mente
vuestros permaneceran, aunque oscuridad los tape
Tras esa tarde, el monje fransiscano y el sij, dos años seguidos permanecieron discutiendo parsimoniosamente, hasta que finalmente el el sij hubo de partir. En ningun momento el concenso pareció asomarse en el horizonte. Pero en ningun momento les importó
Tras dos años de conversar, sus corazones habían acercádose enormemente, y ahora conocían entonces, la gloria de la amistad.Y era con gran dolor que ahora se despedían. Pero con gran regocijo en sus corazones ya que ahora, realmente se conocían.
En 1169, el Deán Santiago de la Catedral de los Eternos Diamantes, incluyo en su traducción de esta Vilua el siguiente comentario:
Aunque no pueda cambiar la dirección del viento, puedo ajustar mis velas para siempre llegar a destino.
Alabada sea la Parra
Atribuido a Hermes Trismegistus
Mientras la habitual tertulia arrastraba la tarde debajo de la Parra Ecléctica, la cotidiana atmosféra de meditacion e instrospeccion que se acostumbra vivir a la sombra de las sagradas hojas, se vió subitamente interrumpida por el argumento que estaban sosteniendo un monje fransiscano con un devoto sij. La inhabilidad del fransiscano de expresar claramente sus argumentos en sanscrito, sumada a la irritación que causaba en el sij que su interlocutor insistiera en personificar la energia creadora en un tal Deva, habia hecho que ambos se irguieran y estuvieran dando salvajes alaridos en sus respectivos idiomas, plenamente conscientes de no estar ni escuchandose ni entendiendose, pero con la esperanza de que sus fuertes alaridos, serían argumentos suficiente para convencer al otro de la veracidad de sus argumentos.
Cuando todo el patio del Templo llevaba ya casi media vela contemplando la situación, todos fueron se vieron repentinamente sumidos en la mas pura luz. Y lo supierón.
La Parra estaba por hablar.
Con esa voz que solo se siente en el alma, pero no se escucha, la Parra dijoles a los presentes:
¿No es cierto acaso que nuestros ojos colorean lo que vemos?
desde el último ocaso y hasta la primera luz
innumerables son acaso
las religiones y filosofías,
(que dicho sea de paso
solo difieren en nomenclaturas)
que de la subjetividad han elaborado diatribas
innecesario es, oh encolerizados llegar a estas alturas
la mayoría olvida,
el gran control que sobre esta subjetividad ejercemos
son pocas en la vida
las cosas sobre las cuales poca influencia poseemos
recordad siempre,
que aunque las circunstancias de dominio escapen
alma, cuerpo y mente
vuestros permaneceran, aunque oscuridad los tape
Tras esa tarde, el monje fransiscano y el sij, dos años seguidos permanecieron discutiendo parsimoniosamente, hasta que finalmente el el sij hubo de partir. En ningun momento el concenso pareció asomarse en el horizonte. Pero en ningun momento les importó
Tras dos años de conversar, sus corazones habían acercádose enormemente, y ahora conocían entonces, la gloria de la amistad.Y era con gran dolor que ahora se despedían. Pero con gran regocijo en sus corazones ya que ahora, realmente se conocían.
En 1169, el Deán Santiago de la Catedral de los Eternos Diamantes, incluyo en su traducción de esta Vilua el siguiente comentario:
Aunque no pueda cambiar la dirección del viento, puedo ajustar mis velas para siempre llegar a destino.
Alabada sea la Parra
jueves, 11 de marzo de 2010
De la lluvia
Del segundo tomo del Vitis Latis.
Autor desconocido
Una tarde de verano, mientras el té de manzanilla y poleo giraba entre los concurrentes, la Parra rompió subitamente el silencio y nos hablo con esa voz, que solo se escucha con el alma y a la que los oidos permanecen inertes. Todos los presentes bajo su sombra protectora sentimos los siguientes versos:
¿Cuantas cosas más lindas que ver llover?
siempre que llueva, hemos de intentar frenar nuestra vorágine cotidiana, para tomarnos un pequeño recreo mental
y frenar
observar
y pensar
Pensar como es posible que lo pensemos como algo molesto, cuando algo tan glorioso esta sucediendo.
Agua, la fuente primordial de toda vida, esta cayendo a borbotones desde el cielo
chaparrones
la Vida cae desde el cielo.
y nosotros caminamos
mientras con un lento ademán
abrimos el paraguas
Meditamos en silencio el resto de la tarde.
Esa noche llovió.
Bajo el agua, seguimos meditando, aunque ya no en silencio.
Autor desconocido
Una tarde de verano, mientras el té de manzanilla y poleo giraba entre los concurrentes, la Parra rompió subitamente el silencio y nos hablo con esa voz, que solo se escucha con el alma y a la que los oidos permanecen inertes. Todos los presentes bajo su sombra protectora sentimos los siguientes versos:
¿Cuantas cosas más lindas que ver llover?
siempre que llueva, hemos de intentar frenar nuestra vorágine cotidiana, para tomarnos un pequeño recreo mental
y frenar
observar
y pensar
Pensar como es posible que lo pensemos como algo molesto, cuando algo tan glorioso esta sucediendo.
Agua, la fuente primordial de toda vida, esta cayendo a borbotones desde el cielo
chaparrones
la Vida cae desde el cielo.
y nosotros caminamos
mientras con un lento ademán
abrimos el paraguas
Meditamos en silencio el resto de la tarde.
Esa noche llovió.
Bajo el agua, seguimos meditando, aunque ya no en silencio.
lunes, 22 de febrero de 2010
De las Enseñanzas de la Parra aquí presentadas
Son contadas las ocasiones en las que la Parra decide compartir sus pensamientos con nosotros, y en eso se basan las historias y recopilaciones aqui plasmadas.
Es siempre muy difícil discernir sus verdaderas enseñanzas, de otras atribuidas a ella, muchas veces inventadas, soñadas o forjadas por muchos, para sustentar sus propias inquietudas y meditaciones. Por ende, aquí solo se publican las versiones históricamente concensuadas.
La Parra Eclectica ha sido identificada y ubicada a lo largo de la historia en muchos lugares y épocas. Es imposible discernir acaso, si ella decide revelarse así, o si vástagos suyos a lo mejor saben ser involuntariamente arrastrados por el globo, desparramando así sabiduria y el Noble Vino por doquier.
Es motivo de debate también, las innumerables traducciones que se encuentran circulando de las diferentes "Viluas" o Enseñanzas de la Parra. Cuando la Parra habla, lo hace en pensamientos, no en palabras. La Parra habla a todos los presentes en su alma, y es así que los oídos son inertes a ella. Nada hay por escuchar y mucho por sentir. Sucede entonces que todos entienden sus enseñanzas, pero al ser el Templo lugar de peregrinación para muchas naciones y credos, numerosas discrepancias de términos y conceptos han surgido a la hora de transcribir las Viluas. Aquí serán publicadas las ediciones consensuadas, y en caso de estar la enseñanza dirigida a una de los presentes, se presentará la transcripción del honrado, debido a su especial compromiso con dicha Vilua.
Es siempre muy difícil discernir sus verdaderas enseñanzas, de otras atribuidas a ella, muchas veces inventadas, soñadas o forjadas por muchos, para sustentar sus propias inquietudas y meditaciones. Por ende, aquí solo se publican las versiones históricamente concensuadas.
La Parra Eclectica ha sido identificada y ubicada a lo largo de la historia en muchos lugares y épocas. Es imposible discernir acaso, si ella decide revelarse así, o si vástagos suyos a lo mejor saben ser involuntariamente arrastrados por el globo, desparramando así sabiduria y el Noble Vino por doquier.
Es motivo de debate también, las innumerables traducciones que se encuentran circulando de las diferentes "Viluas" o Enseñanzas de la Parra. Cuando la Parra habla, lo hace en pensamientos, no en palabras. La Parra habla a todos los presentes en su alma, y es así que los oídos son inertes a ella. Nada hay por escuchar y mucho por sentir. Sucede entonces que todos entienden sus enseñanzas, pero al ser el Templo lugar de peregrinación para muchas naciones y credos, numerosas discrepancias de términos y conceptos han surgido a la hora de transcribir las Viluas. Aquí serán publicadas las ediciones consensuadas, y en caso de estar la enseñanza dirigida a una de los presentes, se presentará la transcripción del honrado, debido a su especial compromiso con dicha Vilua.
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